Salud Infantil: Qué Hacer en una Emergencia 

 Pediatría: Qué Hacer en una Emergencia 

No importa lo concienzudo que haya estado con respecto a educar a su hijo a ser cuidadoso, en algún momento es probable que deba afrontar una emergencia médica. Tal vez sea grave o leve, el resultado de un accidente o de una enfermedad.

Pero lo cierto sobre las emergencias es que ocurren cuando menos las esperas. El momento de prepararse para una emergencia es antes de que una ocurra para que no se desperdicie tiempo cuando realmente cuentan los segundos. Saber qué hacer le permitirá reaccionar rápida y tranquilamente, para proporcionar la mejor atención posible a su hijo hasta que llegue la ayuda médica.

¿Cómo sabe si es una emergencia?
Aunque es difícil decir lo que constituye una emergencia para otra persona, una regla es que si usted cree que es una emergencia, es probable que realmente lo sea. Si puede esperar un día o dos para ser atendido, decididamente no lo es.
Para las emergencias que claramente no amenazan la vida – tales como torceduras y dislocaciones, quemaduras de primer grado o lesiones superficiales – generalmente hay tiempo para llamar a su pediatra.

Dependiendo de la gravedad y la urgencia del problema, el pediatra le aconsejará por teléfono, le sugerirá hacer una cita, recomendará un especialista o acordará encontrarlo en el hospital. Si el pediatra no está disponible y se puede mover a su niño de manera segura, es posible que quiera ir directamente al Children's Emergency Center de 24 horas de Baptist Children's Hospital.

Cuándo llamar para obtener ayuda
En cualquier emergencia que amenaza la vida o una extremidad, los primeros pocos minutos después que ocurra el accidente o la enfermedad puede ser el período crítico en el cual sus destrezas de primeros auxilios y sentido común determinen el resultado. Mantener a su hijo en la mejor condición posible hasta que llegue la ayuda médica será su única preocupación. Si su hijo está experimentando dificultades al respirar o sangrado grave, llame al 911 inmediatamente; no desperdicie minutos preciosos llamando a su pediatra o a un vecino, o intentando transportar a su hijo al hospital. Los paramédicos de Incendio y Rescate podrán dar atención de apoyo básica y avanzada mientras su hijo se esté transportando al hospital. Cuando tenga dudas sobre llamar al 911, es preferible ser precavido.

Esté preparado
No importa si llama a Incendio y Rescate, su pediatra o el hospital, esté preparado para dar toda la información esencial acerca de la condición de su hijo: cualquier medicamento que él o ella ha estado tomando, alergias, consideraciones especiales de la salud, y desde luego, el número de teléfono y dirección del cual está llamando. No cuelgue hasta que se lo pidan.

Lo que no debe hacer
Si su hijo está gravemente enfermo o lesionado, usted deseará evitar tomar cualquier medida que tal vez agrave el problema. Si cree que su hijo tal vez esté lesionado gravemente, no lo mueva a menos que dejarlo donde está le ponga en peligro adicional de perder la vida. Y nunca administre líquidos o intente inducir los vómitos si su hijo ha tragado veneno, a menos que se lo hayan aconsejado. Si no puede hacer nada más mientras espera la ayuda, hable calmadamente y de modo tranquilizador para mantenerse relajados ambos.

Establezca un plan para las emergencias médicas
La acción pronta y las ideas claras pueden evitar que muchas emergencias se conviertan en tragedias, pero lo más importante es estar preparado.
•  Mantenga los números de teléfonos de emergencia en un lugar conveniente – encima o cerca de todos los teléfonos es mejor – donde los puedan ver fácilmente los miembros de la familia y las niñeras.
•  Si es nuevo al área, haga un viaje de prueba al Children's Emergency Center de Baptist Hospital para asegurarse que conoce la ruta más rápida. Solamente venga al Emergency Center del hospital en 8900 North Kendall Drive.
•  Si su hijo tiene una condición médica tal como diabetes o hemofilia, o si tiene reacciones alérgicas graves a las picaduras de insectos o a ciertos medicamentos, asegúrese de que él o ella lleve una pulsera de identificación, o que tenga una tarjeta de emergencia con información que incluya su tipo de sangre y otros detalles importantes.
•  Aprenda la reanimación cardiopulmonar (CPR por sus siglas en inglés) antes de necesitarla. En cualquier emergencia médica donde el corazón ha dejado de latir, los esfuerzos de reanimación sencillamente no pueden esperar hasta que llegue ayuda médica capacitada. Un curso de CPR y de Seguridad en casa ofrecido en los Hospitales Baptist y South Miami está destinado a los padres y a los demás que trabajan o viven con bebés y niños pequeños. Sencillamente llame al 786-596-5327.