Chiquilladas: Las lesiones de los pequeños atletas pueden terminar en terapia

Publicado el 10 de junio 2008
Imagen: Adrienne Socorro fortalece su equilibrio haciendo cuclillas en un disco de estabilidad.
Como si las horas de práctica de cheerleading no fueran suficientes para Adrienne Socorro, de 17 años, la estudiante de tercer año de secundaria – empeñada en perfeccionar sus habilidades de acrobacia – tomó una lección de acrobacia privada de una hora. A la mitad de la clase, cayó de forma indebida y se dislocó la rótula.
"Es bueno estar enfocados, pero a veces que hay que desacelerarse”, dijo Adrienne. “Estaba cansada después de la práctica regular y no me di cuenta”.
Juan Espinoza, de 15 años, jugador de béisbol desde que tenía tres años y lanzador del Christopher Columbus High School, disfruta de los deportes durante todo el año. Un pequeño dolor en el codo derecho no lo disuadió al principio. “Pero cuando el dolor fue aumentando, tuve que parar”, dijo. "Los doctores dijeron que la inflamación de mis codos era causada por una combinación de lanzar y el hecho de que había crecido tan rápido”.
Tanto Adrienne como Juan terminaron en lo que rápidamente se está convirtiendo en un sitio popular de reunión infantil – un gimnasio de terapia física. Con más de 30 millones de niños practicando deportes cada año en los Estados Unidos, no sorprende que los médicos hayan observado un aumento en las lesiones deportivas durante las últimas dos décadas.
“Estos no son los juegos de pelota de barrio que jugábamos nosotros”, dijo el Dr. Keith Hechtman, del Doctors Hospital’s Center for Orthopedics and Sports Medicine (Centro de ortopedia y medicina deportiva). “Estos son muchachos que pueden jugar para un equipo de la escuela, un equipo de un club y un equipo que viaja. Juegan múltiples deportes a un nivel muy competitivo”.
Aunque todos sabemos que el ejercicio es bueno para el cuerpo, cuando es demasiado, o no es el deporte correcto, puede causar problemas. “Los niños no son mini-adultos”, explicó el Dr. Hechtman. “Ellos realmente no pueden elaborar músculo hasta que son mayores, son más sensibles al calor y al frío y tienen un eslabón débil, la placa de crecimiento. Todas estas cosas pueden hacerles más susceptibles a ciertos tipos de lesiones”.
Las placas de crecimiento son tejidos suaves al final de los huesos largos (como los de las piernas, brazos, pies y manos), que se vuelven hueso sólido en algún momento durante la adolescencia. Si una placa de crecimiento se lesiona de forma importante, puede resultar en extremidades de largo desigual o torcidas.
La diferencia entre el cuerpo de un adulto y el de un niño es a veces el motivo de la diferencia en los tratamientos, añade Dr. Hechtman. “Una lesión en un adulto que pudiera requerir cirugía podría recibir un enfoque más conservador en un niño. Para aquellas lesiones que tradicionalmente responden bien a la terapia, esto será lo primero que hacemos”.
Cindy Braeckel Larco, gerente de ortopedia ambulatoria en Baptist Hospital, dijo que los terapeutas físicos enfrentan retos especiales cuando tratan a los niños.
“Obviamente, necesitamos evaluarlos y tratar su lesión primero”, dijo. “Después hacemos fortalecimiento y mecánica. Nos concentramos en el deporte que ellos practican y desarrollamos ejercicios específicos para ayudarles, cosas que enfatizan acondicionamiento, equilibro y coordinación. Hasta hemos creado un programa especial para jugadores de béisbol. Y es una tonelada de educación. Les dejamos saber que algunos de los ejercicios que están aprendiendo ahora los harán durante el resto de sus vidas si quieren continuar haciendo deportes. Generalmente, se les puede motivar explicándoles que éstas son habilidades que les ayudarán a ser mejores atletas”.
Los terapeutas no trabajan solamente con adolescentes. “Los tenemos de todas las edades, desde siete y ocho años hasta jovencitos de secundaria”, dijo la Sra. Braeckel Larco". Y practican todos los deportes: béisbol, fútbol, baile, soccer, tenis, cualquiera”.
Por eso, el cómo mantener ileso a su pequeño fanático del deporte es algo complicado, admite el Dr. Hechtman. "Los niños no se desarrollan de la misma forma. Lamentablemente, a los niños que juegan deportes de grupo los agrupan por edad o peso, no por su desarrollo. Si bien un niño de 12 años puede tener el cuerpo de un adulto, otro pudiera estar justo comenzando a crecer”.
Tanto Adrienne como Juan sienten que están mejorando y esperan poder incorporarse de lleno y pronto a sus deportes.
Baptist Health ofrece terapia física ambulatoria para niños con una receta de su médico en Baptist Hospital, Baptist Children's Martha Ware Rehabilitation Center (Centro de rehabilitación Martha Ware en Baptist’s Children) y Doctors Hospital.
-Adrienne Sylver
Evite las lesiones
Puede ayudar a reducir las probabilidades de lesionarse si:
• Evalúa una liga o equipo para determinar qué tan competitivo es. Si su hijo nunca ha practicado un deporte antes, trate con una actividad después del colegio antes de inscribirlo en la liga más competitiva de la comunidad. También, asegúrese que hay descansos para tomar agua y que hagan estiramiento antes de jugar.
• Recomienda entrenamiento alterno. Si su hijo juega béisbol, encuentre otra actividad que sea completamente diferente de su rutina normal.
• Encuentra tiempo para descansar. Aun los deportes que se practican todo el año deben tener algún tiempo flexible, donde se hace hincapié en la agilidad y el acondicionamiento, en lugar del juego competitivo.
• Escucha y observa a su hijo. “Los niños a esta edad quieren sobresalir. No quieren quedarse atrás. Podrían lucir cansados, pero si salen de una práctica larga, no los lleve directamente a otra”, dice Carmen Socorro, la madre de Adrienne.
Chequeos para ositos de peluche
¿Tiene su hijo un osito de peluche que necesite una patita nueva? Tráigalo a la evaluación especial de ositos de peluche de Baptist Children’s Hospital en el Miami Children’s Museum, 980 MacArthur Causeway, el sábado 12 de julio, de 1 a 3 p.m. El personal de Baptist Children’s Hospital le hará una revisión al peluche o muñeca preferido de su hijo o hija – y educará a los niños sobre el tratamiento médico. No hay costo por la clínica de peluches, pero el museo sí tiene un cargo de admisión. Llame al 305-373-5437 para más información.
Para una referencia a un médico de Baptist Health South physician, mande un email a Physician Referral Service. Si desea información sobre nuestros servicios de cáncer, el Cancer Resource Service le puede asistir. Mensajes fuera de los Estados Unidos se deben mandar a Servicios internacionales. Para comentar sobre este artículo, escriba a el coordinador de web