| Progresando hacia la recuperación: Las primeras 48 horas después de la cirugía cardiaca
Es normal que se sienta ansioso cuando se vuelva en sí después de la cirugía, pero mantener la calma al despertarse le ayudará a continuar recuperándose rápidamente y sin incidentes.
Una enfermera especializada en cirugía cardiaca estará con usted hasta que esté completamente despierto, se le haya retirado el tubo de respiración y su condición sea estable.
Mientras que esté colocado el tubo de respiración se le mantendrá cómodo con analgésicos para el dolor y sedantes administrados por suero para controlar la ansiedad cuando los necesite. Una vez que el tubo de respiración se retire, podrá recibirlos oralmente.
Apenas se despierte, es posible que oiga alarmas, ruidos de burbujas, personas conversando y verá a su alrededor los siguientes aparatos:
Monitor cardiaco – Este equipo mide la velocidad y el ritmo de los latidos de su corazón.
Ventilador – Durante la cirugía se le colocará un tubo de respiración en la boca conectado a un aparato llamado "ventilador". Éste ventilador respirará por usted durante la cirugía y le ayudará a respirar después de la misma. Es importante que al despertar esté relajado porque hay la posibilidad de que le saquen el tubo de respiración en cuanto esté lo suficientemente despierto para poder volver a respirar eficazmente por su cuenta. Es posible que esto ocurra antes de salir de la sala de operaciones, unas horas más tarde o en algunos casos, a la mañana siguiente. Mientras el tubo de respiración esté colocado, no podrá hablar ni beber nada; aunque podrá mover la cabeza para indicar "sí" o "no" cuando le hagan preguntas. Le proporcionarán cuidados para la boca.
Parámetros para retirar el ventilador gradualmente
Su enfermera y/o su terapeuta respiratorio le observarán cuidadosamente para asegurar que esté despierto y que puede respirar con suficiente profundidad por su cuenta. Es posible que no le den sedantes durante el proceso de extraer el tubo de respiración. Por lo general, las calibraciones del ventilador se bajan gradualmente, para que el equipo haga menos trabajo de respiración mientras que usted progresivamente respira más. Su nivel de oxígeno se observará detenidamente para evaluar su progreso. Su enfermera y su terapeuta respiratorio le aconsejarán y ayudarán. Es ahora cuando la tranquilidad y cooperación por su parte pueden resultar en que se le extraiga el tubo antes.
Dispositivos para seguridad médica
Sus muñecas se sujetarán holgadamente para evitar que, accidentalmente, usted se extraiga las líneas de suero o el tubo de respiración. Le quitarán estas cintas una vez que se retire el tubo de respiración y usted esté completamente despierto.
Una vez que se retire el tubo de respiración:
Se elevará la cabecera de su cama pues esta es una posición más cómoda que le facilitará respirar profundamente. Se le pondrá una máscara de oxígeno o se suministrará el oxígeno por vía nasal.
Le darán una almohada para que la oprima firmemente contra su pecho cuando tosa o respire profundo.
Espirómetro incentivo
Después de retirarle el tubo de respiración le pedirán que haga ejercicios respiratorios usando el espirómetro incentivo. La meta es ensanchar sus pulmones, así que necesitará inhalar tanto aire como pueda y exhalar normalmente. Se recomienda respirar lenta y profundamente. El uso frecuente del espirómetro incentivo y el hábito de toser, ayudarán a limpiar y ensanchar los pulmones y a evitar complicaciones respiratorias que podrían demorar su recuperación. Es extremadamente importante virarse, toser y respirar profundamente.
Los otros sueros, líneas, catéteres y tubos que puede anticipar el primer día después de la cirugía y que generalmente se retiran el segundo día incluyen:
Sueros (líneas intravenosas) – se colocan en las venas antes de entrar en cirugía para suministrar fluidos y medicamentos. Una vez que pueda beber líquidos y comer por la boca, es posible que le pongan un tapa al suero y éste permanezca en su lugar hasta el momento en que le den el alta.
Catéter de la arteria pulmonar – se coloca en una vena cerca del cuello o ingle para medir la presión y funciones de su corazón.
Línea arterial – se coloca en una arteria de su muñeca o ingle y nos da medidas constantes de su presión sanguínea, así podemos extraer muestras de sangre sin tener que pincharle nuevamente. Cuando se coloca el catéter en su muñeca, tendrá puesta una pequeña tablilla para evitar que la flexione. Si la línea arterial se coloca en la ingle, le recordarán que mantenga esa pierna inmóvil para que la línea esté en su sitio. Podrá flexionar la otra pierna hacia arriba.
Tubo de drenaje de pecho – por lo general durante la cirugía se colocan dos o tres tubos en su pecho cerca de la parte inferior de la incisión. Éstos drenan, a un recipiente sellado junto a la cama, el exceso de sangre y los fluidos que se acumulan en el pecho después de la cirugía; también mantienen una presión negativa en el pecho que ayuda a re-ensanchar sus pulmones. Estos tubos del pecho se retiran cuando cesa el drenaje; por lo general, el segundo día. Es posible que sienta alguna molestia en los sitios donde tiene los tubos de pecho, especialmente cuando se mueva.
Tubo nasogástrico – entra por la nariz hasta el estómago para vaciar su contenido y ayudarle a prevenir náuseas o vómitos. Si no tiene náuseas, se retirará poco después de sacarle el tubo de respiración.
Catéter de la vejiga (Foley en inglés) – un tubo pequeño en su vejiga para recoger la orina e indicar cómo están funcionando sus riñones. La orina sale expontáneamente, por gravedad, a una bolsa de recolección sellada. Es posible que sienta una sensación de que necesita orinar, pero la orina fluye automáticamente.
Alambrestemporales para controlar los latidos – es posible que haya de uno a cuatro alambres pequeños sobre el pecho que estén en contacto directo con el corazón. Pueden conectarse a un pequeño marcapaso externo que permite cambiar la frecuencia de los latidos de su corazón si fuera necesario. Si no se usan, los alambres estarán enro-llados y se pegarán al pecho con cinta adhesiva. Es posible que los tenga por varios días, pero son fáciles de extraer cuando ya no se necesiten.
Tendrá un vendaje grande en el pecho, y si se hicieron injertos de las venas de sus piernas, espere tener vendajes en una o ambas piernas.
Procedimientos posquirúrgicos iniciales al llegar a la Unidad de Cuidados Intensivos Quirúrgicos desde la sala de operaciones. Se conectarán un monitor, un ventilador y las líneas correspondientes. Se sujetarán los dispositivos para la seguridad médica holgadamente a sus muñecas y se le hará una evaluación inicial.
Máquina portátil de radiografías (rayos X) del pecho.
Se le hará un electrocardiograma (EKG).
Se extraerá sangre para análisis de laboratorio de su línea arterial.
Visitantes
Después de terminar los procedimientos posquirúrgicos iniciales (aproximadamente entre 1 y 2 horas), se permitirá a sus familiares visitarle por intervalos cortos. Conocerán a su enfermera y se les dará información actualizada sobre su estado. También se les entregará información sobre las horas de visita de la unidad.
Dolor
Cómo informar acerca del dolor: Mientras el tubo de respiración esté en su sitio y usted no pueda hablar, su enfermera anticipa su dolor y ansiedad y le da su medicamento para el dolor y su sedante a través de la línea de suero. También le preguntará a menudo si siente dolor y usted puede mover la cabeza para indicar "sí" o "no". También podrá indicarlo con una ilustración en una tabla de comunicación que indica el dolor y su intensidad. Una vez retirados el tubo de respiración y el tubo nasogástrico, y cuando usted ya esté bebiendo líquidos oralmente, podrá pedir y recibir medicamento orales para el dolor.
Plan de control para el dolor: Su médico ordenará medicinas para controlar el dolor las cuales serán más efectivas si usted no espera a que el dolor sea intenso. No tiene necesidad de tolerar el dolor pues el mismo le evitará moverse, toser o respirar profundamente, (todos estos son elementos claves para una recuperación rápida y sin incidentes). Trate de describir su dolor a su enfermera con la mayor cantidad de detalles posible. Describa la intensidad del dolor usando una escala del 1 al 10 donde 1 es muy leve y 10 es el más intenso. Si el dolor es de leve a moderado, podrá controlarse con analgésicos, cambiando de posición y apretando una almohada contra el pecho cuando se vire, tosa o respire profundamente.
Procedimientos posquirúrgicos para el segundo día
Ayuda con las actividades de la vida diaria:
Le ayudarán con un baño en la cama temprano la segunda mañana.
Se cambiarán los vendajes del pecho y la(s) pierna(s).
Le ayudaremos a sentarse al borde de la cama durante unos minutos y después le ayudaremos a caminar dos o tres pasos hasta una silla reclinable. Trate de permanecer sentado sin cansarse demasiado. Ésta es una posición excelente para ensanchar completamente sus pulmones y ayudar a drenar, a través de los tubos, cualquier fluido que aun tenga en el pecho. Tal vez desee tomar una píldora para el dolor antes de hacer esto para aumentar su actividad física.
Retiro de las líneas y los tubos: Esto ocurre por lo general durante el segundo día. Se aplicará presión local en los sitios donde se extrajeron el catéter arterial pulmonar y las líneas arteriales. Es posible que se use una tapa en la línea de suero en su brazo, para tenerlo preparado por si hubiera necesidad de darle cualquier medicamento por suero. También permanecerá en la Unidad de Telemetría en el 4to. piso del Pabellón. Se extraerá el catéter de la vejiga (Foley) y podrá orinar por su cuenta. El cirujano o su asistente extraerá los tubos del pecho. Le pedirán que respire profundamente y que aguante la respiración. Los tubos del pecho se sacarán rápidamente y se pondrán vendajes pequeños sobre los sitios.
Comer y beber: Una vez que se saque el tubo nasogástrico, le darán unos pedacitos de hielo y progresará hasta una dieta líquida total. Si la puede tolerar sin ningún tipo de náuseas o vómitos, conti-nuará con una dieta baja en sodio, en colesterol y en grasa. Una vez que los tubos se hayan extraído y esté tolerando líquidos oralmente, se podrán comenzar los medicamentos orales.
Preparaciones para trasladarle a la Unidad de Telemetría: Progresivamente se irá sintiendo más fuerte e independiente. A los pacientes generalmente se les traslada a la Unidad de Telemetría durante el segundo día, y después a su hogar tres o cuatro días más tarde (o antes, si su estado lo permite).
Siga usando su espirómetro incentivo con frecuencia. Respire profundamente, tosa y sujete el pecho con una almohada. Aumente su actividad y, si le es posible, trate de no estar acostado. Descanse en una silla reclinable y luego camine con ayuda por su cuarto. El día siguiente continúe su progreso caminando por el pasillo. Empezar a moverse temprano y con frecuencia le ayudará a sentirse mejor y a regresar a su hogar más rápido.
Para concluir: No deje de hacernos cualquier pregunta que tenga. Estamos aquí para ayudarle a recuperarse lo más rápida y cómodamente posible.
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