Justo después de medianoche un martes, Frank Castro, de 46 años, sintió una presión junto al esternón y escalofríos que recorrían sus brazos. No le dio importancia, abrazó su almohada y desestimó el dolor como una consecuencia de la acidez de la cena.
Pero 30 minutos después, el dolor persistía, y el Sr. Castro comenzó a temblar. Alarmada, su esposa lo llevó a South Miami Hospital. Durante la corta trayectoria, el Sr. Castro repetidamente le pedía que fuera más despacio.
Ir rápido, sin embargo, fue lo acertado. Después de llegar al Heart Attack Unit (Unidad de Ataques Cardiacos) en South Miami Hospital, al Sr. Castro se le dijo que estaba sufriendo un infarto y que una de sus arterias estaba 95 por ciento bloqueada. >> ver artículo