Artículo de portada: Un renacimiento médico

Leonardo da Vinci, el original personaje del Renacimiento, pintó a la Mona Lisa, estudió Anatomía y sobresalió en Ingeniería. Cerca de 1495, el artista hasta inventó el primer robot, un caballero mecánico equipado con cables y poleas.
Siglos después, es adecuado que un sistema robótico para cirugía – disponible en South Miami Hospital – reciba el nombre del artista prototipo del Renacimiento. De acuerdo a los médicos del South Miami Hospital, el robot da Vinci permite a los cirujanos combinar lo mejor de la cirugía tradicional abierta con las herramientas de la cirugía mínimamente invasiva. De acuerdo a los cirujanos, los pacientes experimentan menos dolor, estadías más cortas en el hospital, tiempo de recuperación más breve y menos pérdida de sangre.
"Después de la cirugía de próstata, los pacientes quedan muy satisfechos con el tiempo de recuperación y su actividad postoperatoria. Se encuentran felices de salir del hospital antes”, dice el urólogo Dr. Darren Bruck.
La máxima prioridad para Michelle Corbin, una madre de 45 años, era evitar una extensa estadía en el hospital. Después que le diagnosticara un tumor cerebral y cáncer en el pulmón en diciembre, la Sra. Corbin deseaba disfrutar todo el tiempo posible con su esposo e hijo de 9 años.
“Ya no quería más ninguna cirugía, dijo la Sra. Corbin, a quien se hizo una cirugía del cerebro en diciembre. “Quería pasar el verano en los cayos con mi hijo”.
Pero cambió de opinión después que leyó en Resource sobre las cirugías del pecho mínimamente invasivas del Dr. Mark Dylewski. Después que se determinó que el cáncer había permanecido aislado en su cerebro y parte superior del pulmón, se programó a la Sra. Corbin para una cirugía asistida por un robot.
El 19 de junio se le hizo una cirugía de tres horas para extirpar el tumor de la parte superior de su pulmón y la pared de su pecho. Tres días después, estaba en casa. Y para el 3 de junio, la Sra. Corbin comenzó un viaje extenso de acampada con su esposo e hijo.
Las diferencias entre la cirugía asistida por un robot y la operación tradicional son particularmente notorias en operaciones del pecho, dijo el Dr. Dylewski. La cirugía tradicional del pecho requiere que el cirujano abra el pecho, la piel y el tejido alrededor con incisiones de seis a 12 pulgadas de largo. Los métodos convencionales pueden requerir que el médico separe, fracture, o desplace las costillas para poder extirpar los tumores.
"Sonaba horrendo, una cirugía terrible”, dijo la Sra. Corbin, quien había consultado a varios cirujanos y temía “quedar postrada en cama durante dos meses”, después de una cirugía tradicional.
Pero las incisiones más pequeñas de la cirugía asistida por robot reducen el trauma físico y brindan otros beneficios cuantificables al paciente, dijo el Dr. Dylewski. Esos beneficios incluyen menos complicaciones y reducción del dolor postoperatorio.
Los oncólogos ginecológicos Dres. Ricardo Estapé y Nicholas Lambrou, usan la cirugía robótica para la histerectomía y otras operaciones ginecológicas. Una paciente a quien se le va a hacer una histerectomía radical por cáncer en la matriz puede volver a trabajar en 23 días después de la cirugía asistida por robot, en lugar de los 35 días en la cirugía abierta tradicional.
He aquí como funciona la cirugía robótica: el equipo quirúrgico hace cuatro a seis incisiones del tamaño de una moneda de 10 centavos en el cuerpo de la paciente. Estas incisiones se llaman puertos quirúrgicos y a través de esas pequeñas incisiones se insertan delgados tubos llamados trocars.
El robot se rueda a su sitio y los cuatro brazos se anclan en puertos individuales. Las herramientas quirúrgicas están sujetas a los extremos de los brazos del robot.
"Esos brazos son como una extensión de nuestras propias manos”, dijo el Dr. Lambrou.
Un brazo robótico sujeta una cámara digital, que permite una vista tridimensional de los órganos y tejidos internos. Esas imágenes aparecen en una pantalla grande cerca de la mesa de operaciones y en una pequeña consola frente a la que el cirujano se sienta durante la operación. Mientras mira una imagen de la anatomía de la paciente, ampliada y de alta definición, el cirujano manipula los otros tres brazos del robot usando pedales con los pies y controles manuales. Y mientras está sentado a sólo unos pies de la mesa de operaciones, el médico corta tejido y extirpa los tumores.
Parado junto a la paciente, un segundo cirujano trabaja con otro puerto. A través de esta apertura, el segundo cirujano realiza varias tareas manuales incluyendo succionar sangre, extirpar especimenes para biopsias y cambiar instrumentos. Las herramientas usadas para la cirugía asistida por robot cortan y cauterizan los vasos sanguíneos en un solo paso. Este proceso de multi-tareas elimina pasos y reduce la pérdida de sangre.
"El robot es una herramienta para que usen los cirujanos”, de acuerdo con el Dr. Avelino (Andy) Piñón, urólogo que usa el robot da Vinci para realizar cirugía de próstata. “Es casi como otro bisturí”.
El robot está programado con salvaguardas que protegen al paciente de movimientos abruptos o descontrolados. Por ejemplo, mecanismos de seguridad neutralizan los temblores de las manos y tirones repentinos que podrían posiblemente ocurrir en la cirugía tradicional. En procedimientos de próstata, la cirugía asistida por el robot evita dañar nervios que son vitales para el funcionamiento sexual y de la vejiga, dice el Dr. Piñón.
Hasta hace poco, la cirugía mínimamente invasiva no se usaba ampliamente para cirugías extremadamente delicadas o complejas. La razón era que el equipo quirúrgico para operar a través de pequeñas incisiones incluía instrumentos rígidos que parecían agujas de tejer o palitos chinos. Esos instrumentos quirúrgicos – ideales para algunos procedimientos – carecían de la flexibilidad y el control de la muñeca humana.
Pero la tecnología da Vinci incluye instrumentos que mueven y rotan con la flexibilidad y el alcance de la muñeca humana. Esto permite a los cirujanos llevar a cabo complejos procedimientos (extirpar tumores y la reconstrucción de tejido en el pecho, pelvis o abdomen) sin hacer grandes aperturas en el cuerpo.
La tecnología – que incluye monitores de color – amplia el área quirúrgica cerca de 10 veces. Esto se compara con ninguna ampliación en la cirugía abierta tradicional que confía solamente en el ojo humano.
Esa visión adicional compensa por la falta de tacto. En la cirugía abierta, las manos del cirujano brindan información sobre un tumor y el área colindante. “Usted siente el agrandamiento de los nódulos linfáticos contra los vasos sanguíneos. Puede sentir que están duros”, dice el Dr. Estapé.
En la cirugía abierta, el conocimiento táctil es importante porque los cirujanos operan en áreas profundas del cuerpo con visión limitada. Pero las cirugías asistidas por robot brindan una magnífica imagen del cuerpo.
"La visibilidad y destreza es tanto mayor con la cirugía asistida por robot que yo no echo de menos las pistas táctiles”, dice el Dr. Estapé.
Para la Sra. Corbin, esa tecnología robótica resultó en arena entre los dedos de sus pies. En lugar de pasar el verano en cama, recogió conchas en la playa y disfrutó viendo a su hijo montar bicicleta.
- Sharon Harvey Rosenberg